⏳ Archivo del Pasado: Lore del Planeta 48 (EXTRA 4)
Este capítulo especial revela un encuentro crucial ocurrido cinco años antes del desastre, conectando los destinos de Renin, Roddy y Nyer.
EXTRA 4: La Inocencia Cuestionada
Cinco años atrás, en el restaurante "Renacimiento", una escena impactante se desarrollaba en la vereda.
Un hombre andrajoso, barbudo y sucio pedía limosna, causando incomodidad entre los clientes distinguidos.
El gerente, harto de la situación, planeaba acusar al mendigo de robo para deshacerse de él.
Renin Fire, una joven reportera, llegó al restaurante para celebrar su suerte después de ganar la lotería. Sin embargo, se encontró con la escena del gerente acusando al mendigo y la policía llevándoselo.
—¿Cómo pudo entrar sin ser visto? —preguntó Renin, cuestionando la acusación. —¿Con tantos ojos aquí, algo está mal.
Los transeúntes se sorprendieron, y el gerente se incomodó.
Renin continuó: — ¿Cómo es posible entrar sin ser visto? ¿Nadie lo evitó o gritó antes del robo?
El gerente, nervioso, ordenó a los policías que se llevaran al mendigo.
Sin embargo, Renin intervino: —¡Ustedes no pueden llevarse a este hombre sin prueba concisa! Cualquier ciudadano tiene derecho.
El gerente, intentando calmarla, dijo: —Srta. Renin Fire, creo que es mejor que siga su camino. Estamos tratando de castigar a un rufián.
Renin sonrió: —Creo que usted no entiende la situación, señor gerente. La evidencia es superficial. Como reportera, me pregunto: ¿cómo se vería afectado el restaurante si digo que acusa a un inocente?
Renin recordó las artimañas que había visto en su pasado, y su instinto le decía que algo no estaba bien. "Conozco este juego", pensó.
El gerente se preocupó, pensando: "No puedo ofender a esta clienta, pero tampoco puedo permitir que dañe la imagen del restaurante."
El gerente, nervioso, intentaba calmarla, pero Renin no se dejó convencer.
"¿Cómo pudo entrar sin ser visto?", preguntó, cuestionando la acusación.
El gerente pensó: "¡Será una tonta! ¿Acaso no sabe que la prueba que tengo es irrefutable? La única que quedaría mal es ella, y yo podría sacar provecho de ella, por difamar el local y a mí."
Sin embargo, Renin no se rindió. "Quiero confirmar que el dinero escrito sea igual que el que se encuentra aquí en la bolsa", dijo, pidiendo una verificación.
El gerente, confiado, accedió a su petición, pero pronto se dio cuenta de que la cantidad de dinero en la bolsa no coincidía con la que él había preparado. Consternado, rogó a Renin, pero ella se negó a perdonarlo.
" A quién le debe pedir disculpa no es a mí, sino al señor a quien calumnias", dijo Renin, mientras el gerente se hacía pasar por desmayado para evitar pedir disculpa.
Renin, recordando lo que había ganado, decidió ayudar al mendigo.
"Esto es tuyo", dijo, entregándole un billete de lotería. "Con esto puede reiniciar tu vida, y nadie te mirará por debajo de nuevo."
Minutos antes...
Nyer, una niña de aspecto hermoso pero delgada, caminaba sola por la calle. Su estómago gruñía de hambre y su cara estaba pálida.
Al reconocer el restaurante "El Renacimiento", se acercó a la aglomeración de personas.
"¿Qué está ocurriendo en ese famoso restaurante?", pensó Nyer.
Sabía que el restaurante había pertenecido a su difunta madre, quien lo había traspasado a un ayudante.
Nyer, con su habilidad excepcional como hacker, había desarrollado una capacidad única para infiltrarse en sistemas informáticos y descubrir información oculta.
Su mente ágil y su conocimiento profundo de la tecnología le permitían navegar por la red con facilidad y detectar vulnerabilidades en la seguridad.
Con su teléfono móvil, Nyer accedió al sistema de seguridad del restaurante, sorteando las medidas de protección con facilidad.
En cuestión de segundos, había descubierto la verdad detrás de la acusación: el gerente había plantado el dinero en la bolsa del mendigo para incriminarlo.
Luego, con sigilo, Nyer extrajo el dinero que el gerente había plantado en la bolsa del mendigo.
"Lo tomaré como pago por mi amabilidad", pensó Nyer, sonriendo levemente.
Su acción había cambiado el curso de los eventos, y pronto la verdad saldría a la luz.
Regreso al presente...
El mendigo, consternado por los sucesos, se dio cuenta de que Renin le había dado un billete de lotería.
"¿Qué pasó aquí, acaso ya no me pondrá bajo la rejilla por robo?", preguntó.
Renin sonrió. "¡Que no, hombre, eres libre! ¿Sabes, será mejor que te vallas del restaurante?"
El mendigo se marchó, llorando de gratitud. Renin desapareció del lugar con una gran sonrisa, dejando atrás un drama resuelto y un futuro incierto.

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