CAP 16: Conversación Incomoda PARTE 2 .
Mi entra murmuraba estas palabras con los ojos cerrados: "¡Por favor... que acepte mi petición, que esta niña no se niegue lo que le he pedido! ¿Por qué no sé a quién más pueda pedirle? Además, sé que estoy siendo egoísta por pedírselo a ella, siendo ella alguien que apenas conozco, pero aún así yo no quiero que mis padres sufran por mi culpa. Sé que no sobreviviré en medio de este caos, pero esta niña frente a mí tiene madera de ser alguien que pueda sobrevivir a pesar de su corta edad."
Nyer, que escuchó lo que dijo Ariel, comenzó a reflexionar sobre la decisión de la niña.
Se vio reflejada en ella y pensó: "Esta niña me recuerda mucho a mi yo antiguo, de cuando yo era una Deidad menor. Siempre me apoyaba de los demás para salirme con la mía, nunca intenté hacer nada por mí misma, y cuando me animé, terminó en tragedia. Nunca tomé contramedidas en caso de fallar, como hizo esta niña. Y a pesar de esto, no soy quien para juzgarla... ¿o sí? Además, hay muchos desperfectos con su plan, si es que se puede llamar esto un plan. Pero, ¿quién pondría el peso de sobrevivir a una niña que apenas conoce?"
Ariel, por otro lado, se sintió agradecida por la ayuda de Nyer, pero también se sintió confundida y enojada porque Nyer la trataba con frialdad y no parecía agradecer su gratitud.
Ariel se sintió como si Nyer estuviera siendo desagradecida y que no valorara su ayuda.
La tensión entre las dos niñas se debía a una falta de comunicación y comprensión.
Nyer se sintió como si Ariel no entendiera su situación y la tratara con condescendencia, mientras que Ariel se sintió como si Nyer no valorara su ayuda y su gratitud.
Ariel rompió el silencio y se presentó: "Me llamo Ariel Hou, tengo 11 años, y estoy en la secundaria Ryan, en clase normal. Mi padre se llama Wilmer Hou, de la cuarta rama del clan Hou."
Nyer pensó: "¿El clan Hou? ¡Es verdad...! ¡Fue alguna vez un gran clan, pero ahora está en quiebra!"
Ariel continuó: "Mucho gusto, Nyer. Me alegra que esta desgracia te haya servido para salir de ese cuadro, pero... si no vivimos, no podemos celebrarlo."
Nyer respondió: "¿No te preocupes...? Tengo una idea. Pero antes, ¿dónde están tus padres?"
Ariel contestó: "Mi madre está en la casa, pero mi padre está en el trabajo, según me dijo que era un oficinista, en eso de bienes y raíces, por la calle principal, en la avenida La Avispa, al frente."
Nyer pensó: "¡Uy...! Eso fue muy detallado por parte de ella."
Nyer se acercó a la computadora de la enfermería y la encendió con una agilidad elegante.
Comenzó a teclear el teclado con una armonía que parecía tocar el piano. Aparecieron series de números y códigos en la pantalla, atrayendo la atención de Ariel. Ariel se sorprendió al ver a Nyer hackear la computadora con tanta facilidad.
"¿Esto es un nivel avanzado para una niña? ¡Qué rayo es ella!", pensó.
De repente, la cara de su padre apareció en la pantalla. Ariel se puso a llorar y comenzó a gritar: "¡Papá, papá...! ¡Soy yo, estoy viva!"
Nyer se enojó al ver que Ariel se lanzaba sobre ella, abrazándola y moqueando sobre su uniforme.
"¡Quítate encima de mí!", le dijo Nyer, mandándola a chispear.
El padre de Ariel, al ver que su hija estaba siendo maltratada, se enojó y le dijo a Nyer: "¡Ey tú...! ¿Qué le haces a mi hija?"
Nyer lo miró con sus grandes ojos miel, parecido a una fiera, y con una voz enojada, le respondió: "Salvando su pellejo, si no le gusta cómo trato a su hija, venga usted mismo a la escuela, a la enfermería del pabellón de la primaria."
El padre de Ariel se enojó aún más al escuchar el tono en que Nyer le habló, y le respondió: "¡Le toca un pelo, y me encargo de darle unas nalgadas, por irrespetuosa y contestona!"
Nyer se enojó aún más al escuchar la amenaza del padre de Ariel, y le respondió con tono arrogante: "¡Ahh...! ¡Eso lo veremos cuando lleguen aquí, y espero que esté a la altura de mis expectativas!"
Ariel, al darse cuenta de la comunicación inamistosa entre Nyer y su padre, intervino para calmar la situación: "¡Papá, detente de hablar así, es solo una niña menor que yo!"
El padre de Ariel se calmó al escuchar a su hija, y le dijo: "¡Está bien, solo espera ahí, papá irá por ti!"
Ariel se puso a abrazar a Nyer nuevamente, esta vez con lágrimas de alegría en los ojos, y le dijo: "¡Gracias, Nyer! ¡Gracias por ayudarme a encontrar a mi padre!"
Nyer, aún enojada, se apartó de Ariel y se sentó en una esquina, adoptando una postura de loto.
Ariel, por su parte, se quedó mirándola con una mezcla de gratitud y confusión.
La tensión entre las dos niñas era palpable, y la situación parecía estar al borde de una nueva explosión. ¿Qué sucedería a continuación?
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El siguiente capítulo es Cap. 25: Codicia Familiar y un Choque de Miradas.
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